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    El coste de la energía: cómo se forma realmente el precio del kWh

    Entiende cómo funciona el mercado eléctrico y por qué el precio del kWh cambia cada hora.

    2025-12-09 • 4 min • Mercado Eléctrico • Precio de la luz

    El coste de la energía: cómo se forma realmente el precio del kWh

    El coste de la energía: cómo se forma realmente el precio del kWh

    En el primer capítulo de esta serie explicamos que tu factura eléctrica se divide en tres grandes bloques: energía, peajes y cargos, e impuestos. Hoy profundizamos en el primero: el coste de la energía, el valor que aparece como “€/kWh” en tu factura y que depende directamente del funcionamiento del mercado eléctrico.

    Aunque mucha gente cree que este precio refleja únicamente los costes de producción, en realidad se basa en el coste de oportunidad de cada productor y en una subasta horaria que determina el precio final para todos.

    Cómo decide cada productor el precio al que oferta

    La electricidad no se produce y vende a un precio único. Cada central (hidráulica, solar, eólica, gas, nuclear…) decide a qué precio mínimo le compensa generar en cada hora. Ese precio no depende solo de cuánto le cuesta producir, sino también de su mejor alternativa disponible. Es lo que se conoce como coste de oportunidad.

    Incluye, según la tecnología:

    • Combustible o recursos necesarios para producir.
    • Costes variables operativos vinculados a generar más energía.
    • El valor de la alternativa: vender ese combustible en otro mercado o guardar el agua del embalse para una hora que se prevea más cara.

    En otras palabras, cada central responde a la pregunta: ¿a partir de qué precio me compensa producir electricidad? La respuesta es el valor al que ofertan en mercado.

    Este es el motivo por el que habrás escuchado alguna vez en las noticias que la energía eólica o solar “entra a precio cero”. Estas tecnologías no tienen una alternativa mejor a no producir: si un aerogenerador no genera electricidad en ese momento, no puede hacer nada distinto con ese recurso. Su coste de oportunidad es, por tanto, prácticamente nulo.

    En cambio, una central de ciclo combinado sí tiene alternativas. Si decide no generar electricidad, puede vender el gas natural que utiliza en otros mercados. Por eso su coste de oportunidad está directamente vinculado al precio del gas, y sus ofertas suelen ser más altas.

    Cómo se fija el precio cada hora

    Una vez que todas las centrales han presentado su oferta según el coste de oportunidad del que hemos hablado, sucede lo siguiente:

    • El operador del mercado (OMIE) ordena las ofertas de menor a mayor precio.
    • Se aceptan las tecnologías más baratas primero y se van añadiendo ofertas más caras hasta cubrir toda la demanda prevista para esa hora.
    • La última oferta necesaria para cubrir la demanda es la tecnología más cara que entra.
    • Esa tecnología fija el precio marginal: el precio que cobrarán todas las centrales aceptadas, aunque ofertaran más barato. Este sistema se denomina “marginalista”.

    Lo importante es entender que el precio final no refleja un coste de producción uniforme, sino el resultado de la subasta y de las condiciones del sistema en cada hora.

    Qué factores hacen que el precio cambie

    Como puedes estar pensando a estas alturas, el precio del kWh varía continuamente. Esto se debe a varios motivos fundamentales:

    • La disponibilidad de renovables (más sol y viento suele bajar el precio).
    • El coste del gas o el precio del CO₂ en los mercados europeos.
    • La demanda eléctrica en cada momento del día.
    • La necesidad o no de activar tecnologías más caras.
    • Intercambios internacionales de electricidad.

    Por eso el precio puede ser muy bajo en horas de alta producción renovable y alto en momentos de poca generación o elevada demanda.

    Qué parte de este coste depende de ti

    Aunque no puedes influir en cómo funciona el mercado, sí puedes actuar sobre diversos factores:

    • La tarifa que tienes contratada y si es a un precio fijo o no.
    • Tu perfil de consumo según las horas más baratas o más caras.
    • Qué parte de tu factura depende del término de energía y cuál de otros conceptos.

    Como has leído, el precio del kWh no es un valor fijo ni un reflejo directo del coste de producción. Es el resultado de una subasta horaria donde cada productor oferta según su coste de oportunidad y donde la última tecnología necesaria para cubrir la demanda fija el precio para todos.

    Sin embargo, puedes contratar una tarifa a un precio fijo para el kWh para eliminar la volatilidad del mercado. Entender tu factura y el funcionamiento del mercado eléctrico es fundamental para saber si tu tarifa está alineada con tu consumo y si existe margen de mejora.

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